Invierte con Estrategia

Los grandes cambios tecnológicos han venido a revolucionar las diversas formas de inversión que se usaban hace apenas unas tres o cuatro décadas, cuando los movimientos de las operaciones tenían que hacerlas primero por teléfono, después empezaron mediante el Internet en la década de los 90´s, y actualmente las redes sociales permiten operar en cuestión de segundos una gran cantidad de instrumentos de inversión desde cualquier parte del mundo.

Lo que no ha cambiado es que los precios de los activos se rigen por la oferta y la demanda, y en muchos casos ya no se consideran los factores fundamentales, los cuales siguen siendo elementos básicos que utilizan las grandes firmas de inversión, o los inversionistas institucionales como los fondos o las corredurías.

El elevado número de activos nacionales o internacionales que se pueden comprar ahora a través de diferentes plataformas se lleva a cabo con base al análisis técnico y a modelos estadísticos con los que se elaboran algoritmos, y   algunos inversionistas más sofisticados utilizan los denominados “robots” con los que mandan las órdenes de compra o venta.

Tradicionalmente los grandes inversionistas (fondos) habían sido los que marcaban las reglas del juego en los mercados financieros, pero las condiciones actuales han llegado ponerlos en aprietos, como sucedió hace poco más de un año con las acciones de GameStop, donde miles de personas común y corrientes invierten a través de aplicaciones de trading y plataformas, elevando los precios en forma impresionante, con el riesgo de que la falta de bases que fundamenten el alza, provoquen caídas de igual magnitud.

En el universo de activos que hay para invertir, es posible adaptar los tipos de inversión al perfil de cada inversionista. Los que consideramos de mayor riesgo son los que adquieren sin tener ninguna base fundamental, y no estamos hablando de los activos de alto riesgo como los futuros, opciones o ese tipo de instrumentos más sofisticados que son operados por profesionales, sino de activos que son demandados por grupos pequeños basados en precios castigados o en alguna historia.

Con un menor grado de riesgo están las inversiones basadas en el análisis técnico, aunque en este caso se debe contar con el conocimiento necesario de esta técnica para lograr los mejores rendimientos con el menor riesgo posible.

El tradicional análisis fundamental, el cual está basado en estudios sobre los diversos tipos de activos, y en particular de las empresas que cotizan en las bolsas, puede lograr rendimientos atractivos y con un menor riesgo, pero una buena estrategia se puede lograr incorporando el análisis técnico que dice cuando comprar y cuando vender, con el análisis fundamental que señala que comprar o que vender.

En Metanálisis ofrecemos alternativas de inversión para diferentes perfiles de inversionistas, tanto para los más conservadores, como para los de alto riesgo, ya que contamos con portafolios diversificados y con operaciones dinámicas basadas en el “swing trading”.

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