La resistencia de Banxico a bajar las tasas

Articulo

Este artículo corresponde a la editorial que publicamos el Semanario El Inversionista Mexicano del pasado 12 de julio, por lo que algunos datos pueden estar distorsionados con lo que ha pasado en las últimas semanas.   

Está claro que el objetivo prioritario del Banco de México es mantener una inflación baja y estable, y al parecer el propósito se está logrando después que en el 2017 el índice de precios al consumidor subió a 6.77%, mientras que a junio de este año ya se ubica en 3.95%, dentro del objetivo que tiene el banco de México de 3.0% (+-1.0%). Sin embargo, el costo para bajar la inflación ha sido alto para el país, porque desde diciembre de 2018 subió la tasa de interés a 8.25%, cuando la inflación ya iba hacia abajo, cerrando ese año en 4.83%.

Es evidente que uno de los factores que impulsó el alza de la inflación en 2017 y 2018 fue el aumento en los precios de los energéticos, los cuales son la base de la cadena productiva y el consumo. Sin embargo, el Banco de México ha manifestado en sus comunicados de política monetaria que mantiene la tasa de referencia en 8.25% porque ve riesgos internos y externos que pueden afectar la inflación.

Nosotros consideramos que uno de los principales temores de Banxico es que ante la incertidumbre económica-política que prevalece en el país haya una fuerte salida de capitales financieros, considerando que al cierre del 4 de julio (último dato proporcionado por Banxico) la tenencia de extranjeros en valores gubernamentales ascendió a 2.128 billones de pesos, cifra que ya está por debajo de los 2.130 billones de pesos con los que cerró en 2018, después de haber alcanzado máximos históricos de 2.274 billones de pesos el 8 de febrero de 2019. Esto significa que a pesar de la salida que hemos visto de febrero a la fecha, el tipo de cambio se mantiene alrededor de $19.00, con los altibajos generados por factores coyunturales.

Por tanto, nos parece que los riesgos de la inflación se han moderado y los temores de una depreciación mayor por la salida de capitales financieros de extranjeros tampoco han tenido un mayor impacto en el tipo de cambio.

Desafortunadamente, la tasa de referencia de 8.25% que  ha sido asignada por Banco de México, genera una fuerte carga financiera para el país, para las empresas e individuos que tienen deudas en moneda nacional, pero además afecta al crecimiento económico, y de paso a la inversión en la Bolsa Mexicana de Valores.

El hecho de tener una moneda fuerte como ha ocurrido en este año, tampoco le favorece al país, ya que va en contra de los exportadores mexicanos, porque encarece sus productos en el extranjero y reduce el margen de ganancias para las empresas. Tampoco favorece a las remesas que se reciben en el país, porque entre más fuerte este nuestra moneda, menos pesos reciben los mexicanos por cada dólar. No estamos considerando una depreciación mayor, pero en vez de rondar alrededor de $19.00 podría hacerlo alrededor de $19.50 – $19.80, donde está su valor teórico.

Por lo anterior, esperamos que Banco de México empiece a bajar las tasas de interés en la reunión de política monetaria de agosto o septiembre, sobre todo si la Reserva Federal baja sus tasas a finales de este mes, ya que con eso se mantendría el mismo premio de 575 puntos base para los extranjeros.

Menú